Los predicadores, los sacerdotes y los pastores nunca se cansarán de decir que Yeshua –T.C.C. Jesús– vino a la tierra a traer paz a la humanidad. Dicen a que a diferencia del mesías que los judíos estaban esperando, que era un guerrero, Yeshua –T.C.C. Jesús– era un salvador pacífico. Dicen que los judíos no lo aceptaron como el cristo porque no vino a hacer la guerra, sino la paz.

         

       Tan dulce como eso pueda sonar, esa es una más de sus mentiras. Yeshua –T.C.C. Jesús– no era un mesías pacífico. Los autores de los evangelios lo hicieron pasar como pacifista, pero en realidad, su meta era liberar a los israelitas por la fuerza, del yugo romano. Mucho después de su muerte, sus seguidores decidieron hacerlo un mesías pacifista, porque así servía mejor a sus propósitos.

         

       Aunque trataron de esconderlo, todavía se pueden ver los remanentes del guerrero que Yeshua –T.C.C. Jesús– era.

         

       Déjame citar algunos pasajes del nuevo testamento para ilustrar mejor mi dicho:


Mateo


10:34 No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.


Lucas


12:51 ¿Pensáis que he venido para dar paz en la tierra? Os digo: No, sino disensión (lucha).


12:52 Porque de aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos, y dos contra tres.


22:36 Y les dijo: Pues ahora, el que tiene bolsa, tómela, y también la alforja; y el que no tiene espada, venda su capa y compre una.

 

       Aquí está tu “pacífico” mesías. Las palabras que salen de su boca, tratando de convencer a los israelitas de que él es el cristo que están esperando, revelan su verdadera personalidad.

         

       Yeshua –T.C.C. Jesús– le está ordenando a sus seguidores que vendan sus capas y que compren espadas.


       ¿Cómo pueden los seguidores de Yeshua ?T.C.C. Jesús? considerarlo un mesías pacífico cuando para su arresto tuvieron que ir más de 500 soldados? Para detener a un predicador pacifista acompañado de 11 modositos discípulos no se hubieran necesitado tantos soldados. Los creyentes conocedores de la biblia tal vez pregunten, “¿De dónde sacó Roberto ese exagerado número de soldados? En ninguna parte de los evangelios se dice cuántos soldados eran.” Y estarían en lo correcto, no se menciona un número específico. Pero mi trabajo es leer entre líneas, e interpretar la información presentada en los escritos de Marcos y compañía.


       Esto es lo que dice Marcos:


Marcos


14:43 Luego, hablando él aún, vino Judas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los escribas y de los ancianos.

         

       Marcos esconde el número diciendo que mucha gente venía con Judas. Afortunadamente para mí, en todos los casos que hay polémica, uno de los cuatro dice algo de más.

         

       Lee lo que dice Juan:


Juan


18:2 Y también Judas, el que le entregaba, conocía aquel lugar, porque muchas veces Jesús se había reunido allí con sus discípulos.


18:3 Judas, pues, tomando una compañía de soldados, y alguaciles de los principales sacerdotes y de los fariseos, fue allí con linternas y antorchas, y con armas.

         

       Quiero que vean ustedes la conjura que había, no solamente entre los “apóstoles” para esconder el número de soldados y la participación romana, sino también entre los traductores. 


       Marcos trata de excluir a los soldados romanos del arresto de Yeshua ?T.C.C. Jesús, y no especifica el número, pero Juan dice que además de los alguaciles de los sacerdotes y de los fariseos, Judas llevó soldados. El imperio romano prohibía que el pueblo ocupado tuviera un ejército, por lo tanto, los soldados mencionados por Juan no podían ser más que soldados romanos. Además, diferencia perfectamente entre soldados y alguaciles de los sacerdotes, que eran el cuerpo de seguridad que había en los templos.

         

       Ahora te voy a explicar de dónde saqué el número de soldados involucradas en el arresto de Yeshua ?T.C.C. Jesús. Juan dice que Judas llevó una compañía de soldados. Esta agrupación de soldados consistía de 80 efectivos en el antiguo ejército romano.


       Pero eso tampoco es verdad. Los traductores de la versión de la Reina Valera, sabiendo que los autores de los evangelios querían hacer pasar a Yeshua ?T.C.C. Jesús– como pacífico, se dieron cuenta que si el número de soldados que lo fueron a apresar era muy alto, se sugeriría que Yeshua ?T.C.C. Jesús– no era tan pacífico, después de todo. Entonces, decidieron usar la palabra compañía, en lugar de usar cohorte.

Lee la versión católica que fue traducida directamente de la Vulgata en latín.


Versión de la biblia católica:


Juan


18:12 Entonces la cohorte, el tribuno y los servidores de los judíos prendieron a Jesús y le ataron.

         

       Los traductores de la versión de la Reina Valera tradujeron compañía, que contenía 80 soldados, en vez de traducir cohorte, que estaba compuesta de 480 soldados.


       Marcos, en su relato, nos dice que con Judas venía mucha gente con espadas y palos de parte de los principales sacerdotes y de los escribas y de los ancianos. Mucha gente no pueden ser 15 o 20 personas, tienen que ser muchas más. Tal vez, 40 alguaciles de los sacerdotes, 40 de los fariseos y 40 de los ancianos. Nos da un total de 120 alguaciles, más los 480 soldados profesionales romanos, tenemos un gran total de ¡600 soldados que se desplazaron para arrestar a un pacífico predicador y once mansos seguidores!

         

       Este enorme número de soldados sólo tiene sentido si consideramos que Yeshua ?T.C.C. Jesús? no era un pacifista, sus seguidores no eran once y todos estaban armados.

         

       Para evitar malos entendidos, les voy a citar los pasajes que dicen que Yeshua ?T.C.C. Jesús? no era seguido sólo por doce.


Lucas


6:12 Sucedió en aquellos días que salió al monte a orar, y pasó toda la noche en oración a Dios.


6:13 Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, y eligió a doce entre ellos, a los que denominó Apóstoles:


10:1 Después de esto designó el Señor a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar a donde él había de ir.


10:17 Volvieron los setenta y dos con alegría diciendo: Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.


       Está muy claro en estos pasajes que los seguidores de Yeshua ?T.C.C. Jesús? no eran solamente una docena. En el versículo 6:13 se dice claramente que de todos sus seguidores, escogió a doce. Recordemos que ese era el número de las tribus de Israel. Más que simple discípulos, parece que está eligiendo los líderes de los agrupamientos de soldados.


       En el versículo 10:1 está claro que por lo menos, ya había mandado a 72 hombres por delante, aparte de los que mandaba en ese momento. Pero pudieron ser más grupos de 72 porque sólo se dice a otros setenta y dos. Y aunque Lucas dice que iban a curar enfermos, a mí me parece que iban a reclutar soldados porque los sanadores de la antigüedad no compartían sus conocimientos con tanta gente.


       Está muy claro en estos pasajes que los seguidores de Yeshua ?T.C.C. Jesús– eran muchos más de doce.

Para ahondar un poco más en el carácter violento de Yeshua ?T.C.C. Jesús, y demostrar que no era el pacifista que todos los parroquianos tienen en mente, sino por el contrario era vengativo y resentido, voy a citar dos casos:

         

       El primero es el de la higuera. ¿Has leído ese pasaje? Lo citaré por si acaso no lo has hecho:


Mateo


21:18 Por la mañana, volviendo a la ciudad, tuvo hambre.

 

21:19 Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera.


Marcos


11:12 Al día siguiente, cuando salieron de Betania, tuvo hambre.


11:13 Y viendo de lejos una higuera que tenía hojas, fue a ver si tal vez hallaba en ella algo; pero cuando llegó a ella, nada halló sino hojas, pues no era tiempo de higos.


11:14 Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus discípulos.

       

       ¿Te das cuenta? Yeshua ?T.C.C. Jesús? era irracional. Mateo dice que la secó, pero yo no creo que la haya secado, seguramente cortó el árbol. ¿Por qué lo hizo? Porque no tenía frutos, ¡y Marcos (siempre hay uno que habla de más)  aclara que no los tenía porque no era época de higos! ¿Por qué mató el árbol si éste no se suponía que debía tenerlos? ¿Vez a un Yeshua ?T.C.C. Jesús? dulce, comprensivo, que todo lo perdona en este pasaje? Yo no. Castigó al árbol sin tener culpa alguna.

 

       El otro pasaje del que hablaba en los párrafos anteriores, es una parábola nunca analizada por los pastores o sacerdotes. Ha pasado desapercibida porque no conviene a sus intereses mostrarla, pero para eso estoy haciendo este trabajo, para que te enteres de todo lo concerniente a Yeshua ?T.C.C. Jesús.

He aquí la parábola:


Mateo


15:13 Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada.


       La versión de la biblia de la Reina Valera trata, nuevamente, de suavizar la expresión, utilizando las palabras “será desarraigada”, que, según la Real Academia Española, pueden ser interpretadas como, “Separar a alguien del lugar o medio donde se ha criado, o cortar los vínculos afectivos que tiene con ellos.Pero esa palabra tiene otra interpretación cuando se habla de plantas, como es el caso de la parábola que nos ocupa.


       Según la propia Academia antes citada, en este caso significa, “Arrancar de raíz una planta.” Y eso es lo que la biblia católica dice:


Mateo

  

15:13 Jesús respondió: «Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial será arrancada de raíz.


       Esta “interesante” parábola usa dos acciones para formar su metáfora: Toda planta que no haya plantado mi Padre celestial y será arrancada de raíz. La primera parte de la metáfora se refiere a los hombres que no fueron creados por el dios de los hebreos, y la segunda parte dice que esos hombres van a ser muertos.


       Vale la pena analizar estas palabras: la primera inferencia que se puede hacer es que Yeshua ?T.C.C. Jesús? está dando por hecho que no todos los hombres fuimos creados por su padre celestial. ¿No es eso algo sumamente interesante? Cuando los sacerdotes y los pastores no se cansan de decir que todos fuimos creados por dios, el mismísimo Yeshua ?T.C.C. Jesús? los contradice. Ahora ya sabes por qué esos personajes no quieren que sepas que este versículo existe. Su propio maestro nos dice la verdad, no todos fuimos creados por su dios.


       La interpretación de la segunda parte es la que concierne a este capítulo. Cuando se arranca de raíz una planta, se muere. Eso es lo que nos está diciendo Yeshua ?T.C.C. Jesús. Que todos los hombres que no fueron creados por su padre celestial, fariseos, romanos, gentiles, etc., van a ser muertos. ¿Lo quieres más claro? Yeshua ?T.C.C. Jesús?  está dispuesto a matar a todos los que se oponen a él. Yo no puedo ver al dios piadoso, amoroso, pacifista, generoso, que voltea la otra mejilla en este pasaje.


       Yeshua ?T.C.C. Jesús? quería convertirse en el salvador que los judíos estaban esperando, y estaba mandando el mensaje de que él iba a acabar con los romanos.

         

       De hecho, sus discípulos estaban armados. Los predicadores, los sacerdotes, etc. siempre te lo esconderán porque sería muy difícil para ellos explicar por qué tenían armas si venían en paz. Mas esa es la verdad, todos portaban armas.

         

       Citaré los pasajes para que los puedas leer con tus propios ojos:


Mateo


26:51 Pero uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, e hiriendo a un siervo del sumo sacerdote, le quitó la oreja.


Marcos


14:47 Pero uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote, cortándole la oreja.


Lucas


22:49 Viendo los que estaban con él lo que había de acontecer, le dijeron: Señor, ¿heriremos a espada?


Juan


18:10 Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco.

         

       Aunque el resto de los autores de los evangelios trataron de esconderlo, como siempre, uno habla de más. Juan aclara que fue Simón Pedro el que hirió con la espada al sirviente del sumo sacerdote. Lucas confirma que no sólo Pedro portaba armas, sino todos ellos.

         

       Cuando Yeshua –T.C.C. Jesús– echa a los mercaderes del templo, nadie se le enfrentó. Había decenas de ellos y ¡no pudieron hacer frente a una persona con doce pacíficos seguidores! Los evangelios no lo dicen, pero esa interrogante podría contestarse si una acepta que los acompañantes de Yeshua –T.C.C. Jesús– no eran doce, no eran pacíficos y todos portaban armas.

         

       Para cerrar con broche de oro, déjame presentarte la siguiente cita:


Lucas


19:27 Y también a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y decapitadlos delante de mí.

         

       ¿Un mesías de paz que da la otra mejilla y que perdona a sus enemigos? Nada de eso. A sus enemigos los decapita. ¿Quiénes son esos enemigos que piensa decapitar? No lo dice, pero yo pienso que son los romanos. Los que por siglos han mancillado su tierra y sus mujeres. Los que lograron que su dios olvidara su supuesta alianza con David de levantar los reyes de Judá sólo de su descendencia –Recordemos que Herodes no era Judío. Tanto era el odio que sentía por los invasores que estaba dispuesto a decapitarlos.

         

       En estos pasajes se puede ver claramente que Yeshua –T.C.C. Jesús– no predicaba la paz, sino la guerra. Esto explica porqué siempre hablaba en parábolas.

         

       La explicación que dan los evangelios de por qué Yeshua –T.C.C. Jesús– hablaba de esa manera no tiene ningún sentido.

         

       Lee lo que dicen:


Mateo


13:10 Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?


13:11 El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.


13:12 Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.


13:13 Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.


Lucas


8:10 Y él dijo: A vosotros os es dado conocer los misterios del reino de Dios; pero a los otros por parábolas, para que viendo no vean, y oyendo no entiendan.


       ¿Te imaginas a un político que convoca a una multitud para darles a conocer sus planes para la nación cuando sea electo, y en lugar de explicar sus intenciones lo más llanamente posible, les habla en parábolas “para que viendo no vean, y oyendo no entiendan?” ¿Qué clase de político sería ese? Si nadie entiende su plan, nadie votará por él.


       De la misma manera, si Yeshua –T.C.C. Jesús– convocaba a las personas y les hablaba para que oyendo no entendieran, ¿para qué las convocaba entonces? ¿Qué sentido tiene hablar en público para que no se entienda el mensaje? En ese caso, mejor no digas nada.


       Ahora, si le damos un pequeño giro y decimos que hablaba en parábolas para que LOS ROMANOS, viendo no vieran, y oyendo no entendieran, las parábolas tienen completo sentido. Estoy seguro que entre las gentes que se aglutinaban alrededor de él a escuchar sus mensajes, siempre había soldados y/o espías romanos.


       Los extranjeros que residen en otros países, hablan el idioma del país anfitrión, pero no lo dominan en su totalidad. Siempre hay expresiones, dichos y caló que esos forasteros no entienden. Entonces, si algún nativo le quiere decir a otro algo que no conviene que el extranjero sepa, se lo dice en caló o en expresiones que sabe que el forastero no domina y que oyendo, no va a oír, es decir no va a entender.


       Los mensajes de Yeshua –T.C.C. Jesús– a sus escuchas no eran de paz, eran de guerra, pero se los decía en parábolas para que los romanos no supieran de qué estaba hablando. Claro que los autores de los evangelios sólo dejaron las parábolas que no hablaban de guerra, pero se les coló la referente a las plantas que serían arrancadas de raíz; lo que me hace suponer que había muchas más que hablaban de los planes de guerra de Yeshua –T.C.C. Jesús.    

Como puedes ver, Yeshua –T.C.C. Jesús– no era un mesías pacífico. Él quería ser el libertador que los judíos estaban esperando. Sus seguidores no eran una horda pacífica, tampoco. Todos estaban armados para expulsar a los invasores romanos. El problema era que Yeshua –T.C.C. Jesús– no era de la Casa de David, así que la gente sabía que él no podía ser el mesías. Por más que lo intentó, Yeshua –T.C.C. Jesús– nunca pudo convencer a la totalidad de la nación judía para que lo siguiera. Por eso, entre otras cosas, fue derrotado.


       Después de su muerte, cuando sus seguidores decidieron hacerlo el mesías, trataron de borrar todos los rastros de Yeshua –T.C.C. Jesús– el guerrero, para convertirlo en Yeshua –T.C.C. Jesús– el pacífico, pero no lograron eliminar todas las evidencias.


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