Según el antiguo testamento, el mesías necesitaba ser anunciado por un profeta que procediera del desierto:


Isaías


40:3 Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.


       Los cuatro escritores de los evangelios decidieron que Juan, el Bautista, sería esa “voz”.


Mateo


3:1 En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea,


3:2 y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.


3:3 Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo:

Voz del que clama en el desierto:

Preparad el camino del Señor,

Enderezad sus sendas.


Marcos


1:2 Como está escrito en Isaías el profeta: 

He aquí yo envío mi mensajero delante de tu faz,

El cual preparará tu camino delante de ti.


1:3    Voz del que clama en el desierto:

Preparad el camino del Señor;

Enderezad sus sendas.


Lucas


3:3 Y él fue por toda la región contigua al Jordán, predicando el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados,


3:4 como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías, que dice: 

Voz del que clama en el desierto:

Preparad el camino del Señor;

Enderezad sus sendas.


Juan


1:23 Dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.


       Antes que nada, ¿no te parece extraño? Tres de los “apóstoles” escribieron “Preparad el camino del Señor; Enderezad sus sendas.” Mientras que Isaías escribió, “Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios.” Las palabras de los “apóstoles” deberían ser iguales a las de Isaías; sin embargo, son iguales entre sí. Me parece que quien sea que haya sido segundo (Mateo) y tercero (Lucas) en escribir  su evangelio, copiaba del primero, el de Marcos. ¿Qué no era el espíritu santo el que inspiraba a los “apóstoles”? ¿Por qué se tenían que copiar? 

         

       Continuemos. Después de escoger a Juan el Bautista para que fuera “la voz que clama en el desierto”, los escribas lo hicieron que bautizara a Yeshua –T.C.C. Jesús. Y digo, “lo hicieron que bautizara” porque Juan nunca lo bautizó. De hecho, Juan ni siquiera conoció a Yeshua –T.C.C. Jesús.

         

       Déjame citar primero los versículos donde los escritores de los evangelios hacen que Juan bautice a Yeshua –T.C.C. Jesús.


Mateo


3:13 Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán, para ser bautizado por él.


3:14 Mas Juan se le oponía, diciendo: Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?


3:15 Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó.


3:16 Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.


3:17 Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.

Marcos


1:9 Aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán.


1:10 Y luego, cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre él.


1:11 Y vino una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.

Lucas


3:21 Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió,


3:22 y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia.

Juan


1:29 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.


1:30 Este es aquel de quien yo dije: Después de mí viene un varón, el cual es antes de mí; porque era primero que yo.


1:31 Y yo no le conocía; mas para que fuese manifestado a Israel, por esto vine yo bautizando con agua. 


1:32 También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él. 


1:33 Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo.


1:34 Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios. 

         

       Según estas versiones, después de ser bautizado, el espíritu santo, en forma de paloma, descendió sobre Yeshua –T.C.C. Jesús, y Juan enfatiza que el Bautista la vio. Los otros tres dicen que además de la paloma, una voz proveniente del cielo dijo, “Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.” Si sucedió, el Bautista debió haberla escuchado, también. Mateo y Juan dicen que el Bautista lo reconoció y lo llamó cristo.

         

       Después, algo realmente extraño sucede. Mientras que Juan el Bautista estaba en la cárcel, después de haber sido arrestado por Herodes, envía a algunos emisarios a Yeshua –T.C.C. Jesús– a preguntarle algo. Dejaré que sean los “apóstoles” quienes te digan cuál fue la pregunta:


Mateo


11:2 Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos,


11:3 para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro?


11:4 Respondiendo Jesús, les dijo: Id, y haced saber a Juan las cosas que oís y veis.


11:5 Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio


Lucas


7:19 y los envió a Jesús, para preguntarle: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro?


7:20 Cuando, pues, los hombres vinieron a él, dijeron: Juan el Bautista nos ha enviado a ti, para preguntarte: ¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro?


7:21 En esa misma hora sanó a muchos de enfermedades y plagas, y de espíritus malos, y a muchos ciegos les dio la vista.


7:22 Y respondiendo Jesús, les dijo: Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio


       ¿Vez ahora por qué digo que Juan el Bautista no conoció a Yeshua –T.C.C. Jesús, mucho menos lo bautizó? Cuando Juan estaba en la cárcel, y después de, supuestamente, ver al espíritu santo en forma de paloma posarse en Yeshua –T.C.C. Jesús, y oír la voz de su dios decir que ese era su hijo amado; ¡aún manda emisarios a preguntarle si es el mesías! ¿Qué acaso no lo había reconocido y le había dicho, “Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?

         

       Si Juan tuvo que enviar a sus discípulos a preguntarle a Yeshua –T.C.C. Jesús– si él era el mesías, nunca lo conoció; nunca lo bautizó; nunca vio la paloma y nunca escuchó la voz de dios.

         

       Yeshua –T.C.C. Jesús– nunca conoció a Juan, tampoco. Ni siquiera sabía quién era Juan. Cuando la gente le preguntó quién era Juan el Bautista, él respondió:


Mateo


11:13 Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.


11:14 Y si queréis recibirlo, él es aquel Elías que había de venir.

 

Marcos


9:12 Respondiendo él, les dijo: Elías a la verdad vendrá primero, y restaurará todas las cosas; ¿y cómo está escrito del Hijo del Hombre, que padezca mucho y sea tenido en nada?


9:13 Pero os digo que Elías ya vino, y le hicieron todo lo que quisieron, como está escrito de él.


Lucas


1:17 E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.

         

       De acuerdo a Yeshua –T.C.C. Jesús– Juan el Bautista era Elías.

         

       Pero lee lo que Juan tiene que decir acerca de su propia identidad:


Juan


1:19 Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron de Jerusalén sacerdotes y levitas para que le preguntasen: ¿Tú, quién eres?


1:20 Confesó, y no negó, sino confesó: Yo no soy el Cristo.


1:21 Y le preguntaron: ¿Qué pues? ¿Eres tú Elías? Dijo: No soy. ¿Eres tú el profeta? Y respondió: No.


1:22 Le dijeron: ¿Pues quién eres? para que demos respuesta a los que nos enviaron. ¿Qué dices de ti mismo?


1:23 Dijo: Yo soy la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor, como dijo el profeta Isaías.


       El propio Juan niega ser Elías, así que Yeshua –T.C.C. Jesús– falló una vez más.

         

       Es más, los evangelios sugieren que Juan el Bautista ni siquiera fue contemporáneo de Yeshua –T.C.C. Jesús. Tal vez los “apóstoles” inventaron que Juan el Bautista le mandó a preguntar a Yeshua –T.C.C. Jesús– si era el mesías sólo para asegurarse de que la gente creyera que habían sido contemporáneos, sin pensar que eso contradeciría el cuento del bautismo.

         

       Estas son las instancias donde se sugiere que el Bautista y Yeshua –T.C.C. Jesús– ni siquiera fueron contemporáneos: 


Mateo


14:1 En aquel tiempo Herodes el tetrarca oyó la fama de Jesús,


14:2 y dijo a sus criados: Este es Juan el Bautista; ha resucitado de los muertos, y por eso actúan en él estos poderes.


16:13 Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?


16:14 Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas.


Marcos


6:14 Oyó el rey Herodes la fama de Jesús, porque su nombre se había hecho notorio; y dijo: Juan el Bautista ha resucitado de los muertos, y por eso actúan en él estos poderes.


6:15 Otros decían: Es Elías. Y otros decían: Es un profeta, o alguno de los profetas.


6:16 Al oír esto Herodes, dijo: Este es Juan, el que yo decapité, que ha resucitado de los muertos.

 

Lucas


9:7 Herodes el tetrarca oyó de todas las cosas que hacía Jesús; y estaba perplejo, porque decían algunos: Juan ha resucitado de los muertos;


9:8 otros: Elías ha aparecido; y otros: Algún profeta de los antiguos ha resucitado.


9:9 Y dijo Herodes: A Juan yo le hice decapitar; ¿quién, pues, es éste, de quien oigo tales cosas? Y procuraba verle.


       En estos pasajes se establece que tanto Herodes como la gente del pueblo pensaban que Yeshua –T.C.C. Jesús– era Juan el Bautista que había resucitado. ¿Cómo podía alguien pensar que Yeshua –T.C.C. Jesús– era el Bautista resucitado, si ya los habían visto juntos? Para que Herodes Antipas y la gente pensara que Yeshua –T.C.C. Jesús– era Juan el Bautista, éste debió haber muerto antes de que Yeshua –T.C.C. Jesús– apareciera en escena. Sólo así se explicaría que pensaran que era el Bautista resucitado.

         

       Esta creencia de la gente común y del rey Herodes confirma la idea de que El Bautista y Yeshua –T.C.C. Jesús–  no se conocieron ni fueron contemporáneos.  


       Como puedes ver, los evangelios no son el trabajo de un dios perfecto, son el resultado de hombres imperfectos que tenían una misión, crear a un súper mesías que nadie pudiera negar. Sus trabajos reflejan lo imperfecto que eran.


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