Los hijos de Israel habían estado soportando su pesada carga durante casi medio milenio, y el dios de Abraham, Isaac y Jacob los había olvidado por completo.


       En eso, nació Moisés. Después de atestiguar la pesada carga que los hijos de Israel llevaban sobre sus hombros, decidió hacer algo. Mató a uno de los egipcios que azotaba a un hebreo. Debido a eso, tuvo que huir de Egipto. Sólo entonces, dios recordó la alianza que había hecho con Abraham, Isaac e Israel, antes conocido como Jacob:


Éxodo


2:23 Aconteció que después de muchos días murió el rey de Egipto, y los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre.


2:24 Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob


       De acuerdo a estos pasajes, durante 430 años Yahvé o Jehová no escuchó el látigo sisear; los palos romperse en la espalda de los hebreos; los gemidos causados por el abuso físico; el llanto de las mujeres que veían como sus hijos eran sacrificados, pero sí escuchó el llanto de su gente por la servidumbre. Decidió actuar, y ¿a quién escogió para ser el mesías? Que no les sorprenda… a moisés. Pudo haber escogido a Aarón, o a cualquier otro hebreo de los miles que había en Egipto, pero no estaban aptos para el trabajo. El único líder disponible para la tarea era Moisés:   


Éxodo


3:7 Dijo luego Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias,


3:8 y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo.


       Una tierra buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel. ¿Dónde he escuchado eso antes? Ah, sí. Esa es la tierra a donde Yahvé o Jehová envió a Abram; la tierra donde azotó la hambruna tan pronto come éste llegó. La tierra que los hijos de Jacob se vieron forzados a abandonar debido al hambre. Allí estaba el todopoderoso una vez más, haciendo la misma promesa otra vez.


       Afortunadamente para Yahvé o Jehová, Moisés era fácil de convencer. Aceptó el reto de liberar al pueblo amado de dios de las garras de los malvados egipcios; la nación que salvó de la hambruna a la familia de Jacob.


       No olvidemos que ellos decidieron ir allá sólo porque dios les dijo que lo hicieran.


       Más vale tarde que nunca. Aquí estaba Yahvé o Jehová, al lado de su pueblo, listo para llevarlos a la tierra que él había escogido para ellos. Envió a Moisés a Egipto para organizar a la gente que partiría para siempre. Pero no era tan fácil como parecía. El faraón no quería dejarlos ir. Los necesitaba para que recogieran las cosechas por las cuales Egipto era famoso. Pero esa no era la única razón:


Éxodo

 

7:2 Tú dirás todas las cosas que yo te mande, y Aarón tu hermano hablará a Faraón, para que deje ir de su tierra a los hijos de Israel.


7:3 Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas.


       Sí. Por extraño que parezca, ¡el faraón se rehusó a dejarlos ir porque Yahvé o Jehová endureció su corazón! Así que no era realmente el rey de Egipto quién los mantenía allí. ¡Era el mismísimo dios! El pudo haber ablandado su corazón para que dijera, “Váyanse y sean libres. Han servido a mi país por tanto tiempo que ya han pagado la deuda de gratitud que tenían con nosotros.” Pero no. A dios no le gusta hacer las cosas fáciles para sus hijos. A él le gusta que trabajen con ahínco por las cosas que él mismo les promete.


       Al principio, Moisés, instruido por Yahvé o Jehová, realizó algunos trucos de magia para convencer al faraón de que él hablaba a nombre de dios. Convirtió su báculo en serpiente y convirtió el agua del Nilo en sangre, pero el rey no se impresionó. Le pidió a sus propios hechiceros que realizaran los mismos trucos y así lo hicieron. Al no funcionar esos pequeños trucos, Yahvé o Jehová decidió hacer cosas más serias. Trajo algunas plagas a la tierra de Egipto: ranas, tábanos, moscas, mortandad de ganado, llagas, granizo, langostas:


Éxodo


10:20  Pero Jehová endureció el corazón de Faraón, y éste no dejó ir a los hijos de Israel.


¡No era culpa del faraón! Sin embargo, dios continuó enviando plagas: oscuridad.


       De todas las plagas que dios envió a Egipto, la última fue la más siniestra. Citaré la conversación completa entre él y Moisés para evitar malos entendidos:


Éxodo


11:1 Jehová dijo a Moisés: Una plaga traeré aún sobre Faraón y sobre Egipto, después de la cual él os dejará ir de aquí; y seguramente os echará de aquí del todo.


11:2 Habla ahora al pueblo, y que cada uno pida a su vecino, y cada una a su vecina, alhajas de plata y de oro.


11:3 Y Jehová dio gracia al pueblo en los ojos de los egipcios. También Moisés era tenido por gran varón en la tierra de Egipto, a los ojos de los siervos de Faraón, y a los ojos del pueblo.


11:4 Dijo, pues, Moisés: Jehová ha dicho así: A la medianoche yo saldré por en medio de Egipto,


11:5 y morirá todo primogénito en tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sienta en su trono, hasta el primogénito de la sierva que está tras el molino, y todo primogénito de las bestias.


11:6 Y habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca hubo, ni jamás habrá.


12:5 El animal será sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras.


12:6 Y lo guardaréis hasta el día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos tardes.


12:7 Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer.


12:11 Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová.


12:12 Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová.


12:13 Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.


12:14 Y este día os será en memoria, y lo celebraréis como fiesta solemne para Jehová durante vuestras generaciones; por estatuto perpetuo lo celebraréis.


       Yahvé o Jehová endureció el corazón del faraón para que no dejara ir a los hebreos, y así poder demostrar lo poderoso que era. Pero fue demasiado lejos. Los trucos de magia estuvieron bien; hasta pudieron haber sido divertidos. Las primeras nueve plagas debieron haber sido muy incómodas, pero al menos no eran una amenaza a la vida de la gente. Sin embargo, no es lo mismo matar ganado que matar personas. Cuando Yahvé o Jehová decidió asesinar a todos los primogénitos: bebés, infantes, niños, adolecentes y adultos; tenía que estar equivocado. Sé que los creyentes van a decir que dios tuvo que hacerlo porque el rey de Egipto se rehusaba a liberar a los hijos de Israel a los primeros designios. Es verdad. Pero no lo hizo porque el mismo dios no quería que lo hiciera. Según sus propias palabras, él había endurecido el corazón del faraón. Dios los mató sólo por mostrar su poder. ¿No dicen todos que dios es amoroso y justo? Bueno, no veo ninguna de esas cualidades en estos sus actos. Además, ¿no creen los cristianos que no sólo los judíos, sino todos los seres humanos fuimos creados por dios? Eso convierte a los egipcios en sus hijos, también. Mas dios nunca lo dudó. ¿Qué padre mataría a uno de sus hijos sólo para darle una lección a otro de ellos? ¡Ninguno! Recurriría a lo que fuera, menos a eso.


       Una vez más, el solo hecho de que dios no mostró ningún remordimiento después de matar a estas personas inocentes, es prueba de que en la tradición hebrea, las otras naciones y sus gentes no fueron creadas por su dios.


       La pregunta que me hago ahora es, ¿realmente sucedió esa masacre? Si así fue, dios debió haber matado a cientos, si no es que a miles de personas inocentes_ Egipto era una nación muy grande para ese entonces. Tantas muertes no pudieron pasar inadvertidas para los historiadores egipcios. Debieron haber sido registradas, mas en las crónicas de Ramsés II o en las de algún otro faraón, no hay ninguna mención de tal evento.


       Si dios realmente quería liberar a sus hijos, y si realmente tenía el poder de matar a tantos en una sola noche, ¿por qué no eligió matar a todos los soldados egipcios, incluyendo al faraón? De esa forma, los hebreos pudieron haber salido de Egipto sin prisa, sabiendo que el faraón y su ejército estaban muertos. O mejor aún, ¿por qué no matar a todos los egipcios y darle Egipto a sus hijos? Después de todo, esa tierra era mucho mejor que la tierra que él les había prometido. ¿No es Egipto el lugar al que acudían los hijos de dios cuando había hambruna en la tierra prometida? ¿Por qué enviarlos de regreso? Era mejor que los liberara de la servidumbre y les diera la tierra.


       Aquí está la verdad. No hay evidencia de ninguna de estas muertes, ¡porque nunca sucedieron!


       Hay; sin embargo, algunas líneas en las páginas de la biblia que han pasado inadvertidas, y que podrían aclarar esta cuestión:


Éxodo


11:2 Habla ahora al pueblo, y que cada uno pida a su vecino, y cada una a su vecina, alhajas de plata y de oro.


12:11 Y lo comeréis así: ceñidos vuestros lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis apresuradamente; es la Pascua de Jehová.


12:39 Y cocieron tortas sin levadura de la masa que habían sacado de Egipto, pues no había leudado, porque al echarlos fuera los egipcios, no habían tenido tiempo ni para prepararse comida.


       Primero, dios le dice a Moisés que le solicite a los hebreos que pidan prestadas joyas de plata y oro, y aunque en la biblia no se aclara para qué las quieren, con la ayuda del versículo 12:11, podemos hacer una conjetura. En esas líneas, Yahvé o Jehová está instruyendo a su gente que se alisten. Deben estar vestidos. Deben tener los zapatos puestos. Deben tener los bordones en sus manos_ éstos sirven para caminar más rápido y por periodos de tiempo más largos_ y deben comer de prisa. ¿No describe eso a gente que va a salir apresuradamente de algún lugar? ¿Por qué tienen que apresurarse? Porque Moisés va a sobornar a los guardias con las joyas de oro y plata, así que no tendrán mucho tiempo para escapar. Cuando escribieron:


Éxodo


11:3 Y Jehová dio gracia al pueblo en los ojos de los egipcios. También Moisés era tenido por gran varón en la tierra de Egipto, a los ojos de los siervos de Faraón, y a los ojos del pueblo.


       Ahora Moisés era un gran varón a los ojos de los siervos del faraón. ¡Por supuesto que lo era! Les acababa de dar las joyas de los hebreos. Cuando el faraón decidió ir en su persecución, no fue porque Yahvé o Jehová haya endurecido su corazón otra vez_ después de ver la mortandad de primogénitos no se hubiera atrevido. Los persiguió porque supo que sus guardias los habían dejado escapar. Lo que está escrito en la biblia no tiene sentido:


Éxodo


12:31 E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id, servid a Jehová, como habéis dicho.


       En este versículo, el faraón, cansado de todas las plagas que Yahvé o Jehová había traído a Egipto, llamó a Moisés y a Aarón para decirles que se llevaran a su gente. En otras palabras, él ya sabía que los hebreos se habían ido.


       Pero entonces:


Éxodo


14:5 Y fue dado aviso al rey de Egipto, que el pueblo huía; y el corazón de Faraón y de sus siervos se volvió contra el pueblo, y dijeron: ¿Cómo hemos hecho esto de haber dejado ir a Israel, para que no nos sirva?  


14:6 Y unció su carro, y tomó consigo su pueblo;


14:7 y tomó seiscientos carros escogidos, y todos los carros de Egipto, y los capitanes sobre ellos.


       Más tarde, Éxodo declara que al faraón le fue dado aviso de que los hebreos habían huido. No tiene sentido. El mismo faraón le había dicho a Moisés que se fuera con su gente. Cuando los siervos le dijeron de la huida, él debió haber dicho, “Ya lo sé. Yo mismo los dejé ir.” Pero en lugar de eso, él los persiguió.


       El hecho es que al faraón se le informó porque no lo sabía. Desconocía tanto de la huida, como de la matanza de primogénitos, porque, como lo dije antes, nunca sucedió. Si hubiera sabido que Yahvé o Jehová tenía tal poder, nunca los habría perseguido. Los pueblos antiguos eran muy supersticiosos, y esta clase de sucesos habrían aterrorizado, no sólo al faraón, sino a todo su ejército. Aún si el faraón les hubiera ordenado ir tras ellos, se habrían rehusado.


       Es fácil ver la mano de los levitas en estos pasajes. Durante 430 años, no pudieron escribir nada que favoreciera a su dios. Pero tan pronto como Moisés apareció en escena, su inspiración floreció. A los auténticos esfuerzos de Moisés por liberar a los hijos de Israel, ellos añadieron acciones fantásticas y poco realistas “realizadas” por su dios para alabarle. Los levitas querían que las generaciones de hebreos por venir supieran que su dios era el más poderoso de todos los dioses. Les estaban diciendo que los dioses egipcios no eran rivales para Yahvé o Jehová.


       Sin embargo, los levitas tenían un problema. Ellos no eran los únicos que sabían escribir. Los historiadores del faraón también estaban registrando los eventos. Y ellos no escribieron acerca de ninguno de estos “milagros”. ¿Cómo se les pudieron haber pasado?


       Probablemente todas estas plagas realmente pasaron durante los 430 años de servidumbre de los hebreos, pero no una después de la otra. Los levitas simplemente las juntaron para simular que habían sido traídas por su dios.


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